Honduras enfrenta uno de los momentos más decisivos para el futuro de su sector agroalimentario. El cambio climático, la creciente presión sobre los recursos naturales, la inseguridad alimentaria, la escasez de agua y la necesidad de producir más alimentos de manera sostenible están redefiniendo los desafíos que deberán enfrentar productores, empresas, gobiernos y profesionales durante las próximas décadas.

La agricultura continúa siendo uno de los sectores estratégicos para la economía hondureña, generando empleo e ingresos para miles de familias. Se estima que cerca del 40% de la población económicamente activa está vinculada directa o indirectamente a actividades agrícolas, mientras que los pequeños productores representan aproximadamente el 70% de la comunidad agrícola del país.

Sin embargo, el sector enfrenta una realidad cada vez más compleja. Las sequías prolongadas, los patrones irregulares de lluvia, el aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia de fenómenos climáticos extremos están afectando la productividad agrícola, la disponibilidad de agua y la estabilidad de los sistemas alimentarios. Diversos estudios advierten que el aumento de las temperaturas y la reducción de las precipitaciones intensificarán los ciclos de sequía y la escasez hídrica en Honduras durante los próximos años.
La situación ya tiene efectos visibles. Organismos internacionales estiman que alrededor de 1.6 millones de hondureños enfrentaron condiciones de inseguridad alimentaria aguda durante 2025, mientras que las comunidades rurales continúan siendo las más vulnerables ante los impactos combinados del clima, la pobreza y la volatilidad económica.
En el Valle de Sula, una de las regiones agrícolas y económicas más importantes del país, estos desafíos adquieren una relevancia aún mayor. Esta zona genera aproximadamente el 65% del Producto Interno Bruto nacional y concentra una parte significativa de la producción agrícola y agroindustrial hondureña. Al mismo tiempo, su ubicación la hace especialmente vulnerable a inundaciones, tormentas tropicales y eventos climáticos extremos que pueden afectar cadenas de suministro, producción y seguridad alimentaria.
Frente a este escenario, la Universidad Zamorano desarrolló en San Pedro Sula, la masterclass:
«Rediseño de Sistemas Agroalimentarios: Creando Modelos de Negocio Circulares»
La conferencia será impartida por el Dr. Jorge Cardona, profesor de la Universidad Zamorano y especialista en ciencia y tecnología de alimentos, en el marco del lanzamiento del Doctorado en Sistemas Agroalimentarios Sostenibles, orientada a fortalecer las capacidades de liderazgo e innovación necesarias para transformar los sistemas agroalimentarios de la región.
La actividad busca generar un espacio de reflexión y construcción de soluciones para algunos de los desafíos más relevantes que enfrenta Honduras:
- Adaptación de la agricultura al cambio climático.
- Seguridad alimentaria y nutricional.
- Gestión sostenible del agua.
- Economía circular aplicada a la agroindustria.
- Reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos.
- Regeneración y conservación de suelos.
- Innovación para aumentar la productividad sostenible.
- Resiliencia de cadenas de valor agroalimentarias.
- Desarrollo de modelos de negocio sostenibles.
- Transformación digital y nuevas tecnologías para el agro.
Los expertos coinciden en que el futuro de la agricultura dependerá cada vez más de la capacidad de integrar sostenibilidad, innovación y resiliencia en los sistemas productivos. La producción de alimentos ya no puede evaluarse únicamente desde el rendimiento agrícola; también debe considerar el impacto ambiental, el uso eficiente de los recursos naturales, la reducción de emisiones, la conservación de la biodiversidad y la capacidad de responder a eventos climáticos extremos.
En este contexto, la transformación de los sistemas agroalimentarios se convierte en una prioridad para Honduras y para toda Centroamérica. Más allá de producir alimentos, el desafío consiste en construir sistemas capaces de garantizar sostenibilidad económica, social y ambiental para las futuras generaciones.
A través de esta iniciativa, la Universidad Zamorano reafirma su compromiso con el desarrollo del sector agroalimentario regional, promoviendo espacios de diálogo, innovación y formación que contribuyan a enfrentar los desafíos más urgentes del presente y a construir soluciones para el futuro.





