
Honduras, noviembre 2026. La confianza en los alimentos comienza mucho antes de que lleguen a la mesa. Detrás de productos cotidianos como el pollo, los huevos y la carne existe una cadena de procesos en la que la calidad de las materias primas, la nutrición animal y las buenas prácticas de producción desempeñan un papel importante para contribuir a la inocuidad de los alimentos.
Uno de los primeros eslabones de esta cadena es la alimentación animal. La selección de materias primas, los controles de calidad durante la elaboración de los alimentos para animales y el cumplimiento de buenas prácticas de manufactura son aspectos relevantes para contribuir a la salud, así como al desarrollo de sistemas de producción responsables.
Esta relación entre la alimentación animal y la seguridad alimentaria está reconocida en estándares internacionales como el Código de prácticas sobre buena alimentación animal del Codex Alimentarius, organismo establecido por la FAO y la OMS. El documento establece orientaciones para contribuir a la inocuidad de los alimentos destinados al consumo humano mediante buenas prácticas de alimentación animal y controles durante la producción, el almacenamiento, el procesamiento y la distribución de los alimentos y sus ingredientes. Estas recomendaciones refuerzan la importancia de prevenir riesgos desde las primeras etapas de la cadena agroalimentaria.
Desde su experiencia en el sector agroalimentario, Cargill destaca la importancia de abordar la inocuidad alimentaria de manera integral, considerando las distintas etapas que intervienen en la producción de alimentos. Esto implica considerar los distintos factores que intervienen en la cadena alimentaria, desde la selección de ingredientes y la elaboración de alimentos para animales hasta las prácticas de manejo y producción aplicadas por los diferentes actores de la cadena de valor.
“Cuando hablamos de alimentos seguros, es importante entender que la responsabilidad comienza mucho antes de que un producto llegue al consumidor. La calidad de los ingredientes, los controles y las buenas prácticas en cada etapa son parte de un esfuerzo conjunto para contribuir a una cadena agroalimentaria confiable. En Cargill, entendemos que nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible, implica prestar atención a cada uno de estos procesos”, señaló Tania Rojas, Representante de País Cargill para Honduras.
La relevancia de esta cadena productiva también se refleja en las cifras nacionales. De acuerdo con información de la Asociación Nacional de Avicultores de Honduras (ANAVIH), divulgada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) en mayo de 2026, el país cuenta con aproximadamente 8,1 millones de aves en postura y registra un consumo estimado de 214 huevos por persona al año. Estas cifras ponen de relieve la importancia de la producción avícola para el abastecimiento nacional y la necesidad de mantener buenas prácticas de manejo, alimentación y control sanitario a lo largo de la cadena productiva.
La nutrición animal va más allá de la alimentación diaria de los animales. La calidad de los ingredientes, la formulación de los alimentos y los procesos controlados de fabricación son elementos relevantes para atender sus necesidades nutricionales y contribuir a su bienestar. Estas prácticas, junto con las medidas de higiene, manejo y control aplicadas en las siguientes etapas, forman parte de un enfoque integral de producción responsable.
Este compromiso requiere la participación de productores, empresas y demás actores del sector, quienes desempeñan un papel importante en la aplicación de buenas prácticas a lo largo de la cadena productiva. La calidad y la inocuidad son responsabilidades compartidas que comienzan desde el origen y contribuyen a la producción de alimentos seguros.
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Acerca de Cargill.
Cargill está comprometida con ofrecer soluciones alimentarias y agrícolas para nutrir el mundo de manera segura, responsable y sostenible. En el corazón de la cadena de suministro, colaboramos con agricultores y clientes para obtener, producir y entregar productos esenciales para la vida.
Nuestros 155.000 colaboradores –incluidos más de 10.000 en la región– innovan con propósito, proporcionando a los clientes lo necesario para que las empresas puedan crecer, las comunidades prosperen y los consumidores vivan bien. Con más de 160 años de experiencia como empresa familiar, miramos hacia el futuro manteniéndonos fieles a nuestros valores. Priorizamos a las personas. Apuntamos hacia la excelencia. Hacemos lo correcto –hoy y para las generaciones venideras–. Para más información, visita Cargill.com y nuestro Centro de Noticias.




