Madrid, España. — La Primera Dama de Honduras, Lissette del Cid de Asfura, sostuvo una reunión con el sacerdote español Ángel García Rodríguez, conocido como el Padre Ángel y fundador de la Asociación Mensajeros de la Paz, con el propósito de identificar nuevas oportunidades de cooperación y apoyo a los programas sociales que benefician a las familias hondureñas.
Durante el encuentro se abordaron posibles líneas de colaboración en áreas como protección de la niñez, educación, alimentación, salud y atención a personas en condiciones de vulnerabilidad, con el objetivo de sumar esfuerzos y ampliar el alcance de las iniciativas sociales en el país.
La Primera Dama expresó su agradecimiento por la disposición de Mensajeros de la Paz para continuar trabajando por Honduras y destacó la importancia de construir alianzas que se traduzcan en oportunidades para quienes más lo necesitan.
«Creemos que cuando unimos voluntades y corazones podemos llegar más lejos. Nuestro compromiso es trabajar por la niñez, las familias y las personas que atraviesan situaciones difíciles. Agradecemos al Padre Ángel y a Mensajeros de la Paz por creer en Honduras y por acompañarnos en esta misión de solidaridad», manifestó Lissette del Cid de Asfura.
Mensajeros de la Paz cuenta con representación en Honduras, donde desarrolla proyectos de atención integral a niños, niñas y sus familias, particularmente en comunidades del municipio de El Progreso, departamento de Yoro. Su trabajo incluye acompañamiento educativo, alimentación, atención médica y acciones orientadas al desarrollo comunitario.
Asimismo, se destacó el papel que desempeñaría la Embajada de Honduras en España como un aliado estratégico para impulsar gestiones de cooperación y recaudación de fondos destinados a fortalecer y ampliar las obras sociales que Mensajeros de la Paz desarrolla en Honduras, facilitando el acercamiento con empresas, instituciones y potenciales colaboradores españoles.
Por su parte, el Padre Ángel destacó la dimensión humana y social de la responsabilidad de una Primera Dama, señalando que «el papel de una Primera Dama es ser la madre de quienes no tienen madre», una reflexión que resalta la importancia de acompañar, proteger y brindar esperanza a las personas más vulnerables.
Como parte de este encuentro, el Padre Ángel entregó a la Primera Dama el reconocimiento “La Paloma de la Paz”, en reconocimiento a su labor social y compromiso con el bienestar de las familias hondureñas.
La reunión representa una oportunidad para fortalecer los vínculos de cooperación entre Honduras y esta organización internacional, así como para identificar nuevas iniciativas que permitan llevar esperanza, solidaridad y mejores oportunidades a quienes más lo necesitan.
La Primera Dama reafirma así su compromiso de impulsar alianzas con organizaciones nacionales e internacionales que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población hondureña, especialmente de los sectores más vulnerables.




