El mandatario de Ecuador, Daniel Noboa, volvió a declarar, como ya lo había hecho en enero de 2024, la «existencia de un conflicto armado interno» en el país sudamericano.
La medida fue establecida en el Decreto Ejecutivo 424, publicado este jueves, en el que se señala que ese conflicto está configurado por «circunstancias fácticas complejas que amenazan gravemente la soberanía nacional, la seguridad Integral del Estado, el orden público, la paz social, la seguridad ciudadana y la protección de la población».
En el decreto, el presidente señala que el Estado «recibirá cooperación internacional» para hacer frente al conflicto; pero, lo que más llama la atención es que se establece que el personal extranjero «gozará de inmunidad».

Asimismo, Noboa promete que concederá «indultos» y rebajará o conmutará penas a militares, policías o civiles que participen en las acciones destinadas a enfrentar el conflicto armado interno; y exhorta a la Asamblea Nacional para que conceda «amnistías» a favor de ellos.
Rechazo previo
Noboa emite este decreto, que abre la puerta a la entrada de uniformados extranjeros, pese a que en noviembre de 2025, en un referéndum constitucional, la ciudadanía votó en contra de que se permitieran bases extranjeras en el país o ceder instalaciones locales a fuerzas internacionales.
En concreto, en esa oportunidad se consultó a los ecuatorianos: ¿Está usted de acuerdo con que se elimine la prohibición de establecer bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares, y de ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras? La pregunta, de acuerdo con los resultados del Consejo Nacional Electoral (CNE) obtuvo 60,82 % de los votos por el ‘No’ y 39,18 % por el ‘Sí’.
Este mismo jueves, el expresidente Rafael Correa (2007-2017) cuestionó la medida adoptada por Noboa. En su cuenta en X escribió que hay quienes «aplauden estas tonterías, como ejemplo de ‘decisión’, cuando tan solo son muestras de incapacidad y entreguismo«.
Explicó que declarar conflicto armado interno «confiere a vulgares grupos criminales el estatus de beligerantes» y, en consecuencia, quedan «amparados por el marco jurídico de los conflictos armados, como por ejemplo los convenios de Ginebra».
Asimismo, critica que se otorgue inmunidad a uniformados y civiles extranjeros. En su consideración, sería como ocurría con la Base de Manta, una antigua estación castrense estadounidense que operó entre 1999 y 2009. «Podrán hasta violar a nuestras niñas y reventar a nuestros pescadores sin que puedan ser juzgados por sus crímenes», alertó.






