
Roma, Italia, 22 de octubre de 2026. El presidente de la República de Honduras, Nasry Juan Asfura Zablah, participó este jueves en una Santa Misa celebrada en la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, acompañado por Mireya Agüero, secretaria de Estado en los Despachos de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional; Juan Carlos García, secretario de Estado en el Despacho de la Presidencia; Mariano Jiménez Talavera, embajador de Honduras en Italia; y la embajadora de Honduras ante la Santa Sede.
La celebración religiosa tuvo lugar en este emblemático templo católico, donde reposan los restos del papa Francisco, y constituyó un momento de oración y reflexión por Honduras, sus ciudadanos y todos los compatriotas que viven fuera de las fronteras nacionales.
Una fecha de profundo significado espiritual e histórico
La visita del mandatario hondureño coincide con el 22 de octubre, día en que la Iglesia católica celebra a San Juan Pablo II, fecha que conmemora el inicio de su pontificado en 1978.
Esta coincidencia cobra especial relevancia para Honduras, ya que San Juan Pablo II fue el último pontífice en visitar el país mientras ejercía su ministerio papal, durante su histórico viaje apostólico del 8 de marzo de 1983.
En aquella ocasión, el Santo Padre visitó Tegucigalpa y San Pedro Sula, y se reunió con miles de hondureños en una jornada que dejó una profunda huella en la historia religiosa del país. Su visita continúa siendo un referente de fe y esperanza para la comunidad católica hondureña.
La presencia del presidente Asfura en Roma, en una fecha dedicada a recordar el legado de San Juan Pablo II, añade un significado especial a esta jornada de encuentro y oración.
Presidente Asfura comparte con hondureños residentes en Italia
Después de la Santa Misa, el presidente Asfura compartió un encuentro con miembros de la comunidad hondureña residente en Italia, con quienes intercambió muestras de cercanía y fraternidad.
El mandatario tuvo la oportunidad de compartir con sus compatriotas, reafirmando los lazos que unen a los hondureños con su tierra natal, independientemente de la distancia. La reunión también puso de manifiesto la importancia de mantener una relación cercana con la diáspora y escuchar a quienes, desde el exterior, continúan conservando sus raíces, su identidad y su vínculo con Honduras.
Con esta actividad, se da por finalizada la agenda del presidente Asfura en Roma donde incorporó un componente humano y espiritual, en el que la fe, la identidad nacional y el acercamiento a los compatriotas residentes en el extranjero fueron protagonistas.




