El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, convocó este martes a defender la democracia y la unidad regional durante la 68.° cumbre que el Mercado Común del Sur (Mercosur) realizó en Asunción.
«Nadie es dueño del mundo y nadie es dueño de América del Sur», advirtió el mandatario al explicar que ningún miembro de este bloque ganará una mayor libertad de acción mediante «alineamientos automáticos» con otros países, o a través de decisiones excluyentes y unilaterales.
«Nuestra fortaleza estará en la capacidad de dialogar con todos sin dejar de lado nuestros intereses, diversificar las alianzas, ampliar la cooperación y preservar la autonomía», dijo.
También alertó que «la democracia vuelve a estar amenazada en todo el mundo» y que ello se ha reflejado en Sudamérica, por ejemplo, con el intento de golpe de Estado que ocurrió hace tres años y medio en Brasil en contra de su Gobierno, así como en las redes de desinformación que distorsionan cada vez más el debate público.
«A pesar de los intentos de lanzar dudas sobre procesos electorales, el respeto a la voluntad popular y la confianza en reglas democráticas viene prevaleciendo«, agregó al celebrar el proceso de diálogo iniciado por el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, frente a las masivas protestas de las últimas semanas en ese país.
Lula consideró que los ajustados resultados electorales en las recientes elecciones presidenciales de Perú y Colombia mostraron la resiliencia de las instituciones democráticas, y confió en que lo mismo ocurrirá en octubre, en las elecciones en las que él se postulará por cuarta vez.





