El presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, señaló que «la idea es que encontremos juntos soluciones viables y factibles a los problemas que aquejan a la sociedad».
Pero el llamado no ha sido atendido por varios sectores y las manifestaciones continúan.
El disparador de las protestas fue el alza sostenida de los combustibles -más de un 40% en los últimos seis meses-, pero después las exigencias se ampliaron a temas como el gasto de gobierno, las carencias de salud, educación y empleo.
Además de las movilizaciones callejeras también se han presentado bloqueos a las principales carreteras, lo que ha causado el desabastecimiento en Ciudad de Panamá, la capital del país.





