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BIOGRAFIA NASRY JUAN ASFURA ZABLAH

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Nasry Juan Asfura Zablah (Tegucigalpa, 8 de junio de 1958) es el presidente de la
República de Honduras para el período 2026–2030. Empresario de la construcción y
político de larga trayectoria, Asfura llega a la Presidencia con el desafío central de
unificar a una nación polarizada y reactivar su economía.
Nieto de inmigrantes palestinos cristianos, Nasry Asfura creció en Tegucigalpa en el
seno de una familia trabajadora, donde se forjó una cultura de esfuerzo, disciplina y fe
que él mismo ha señalado como pilares de su vida personal y pública. Desde 1985 está
casado con Lissette del Cid, con quien ha formado una familia de tres hijas y nietas, un
aspecto que suele destacar como su mayor orgullo personal.
Inició estudios de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras
(UNAH), carrera que no concluyó, pero que marcó su vocación por la infraestructura y
la planificación urbana. Antes de incursionar en la política, se dedicó por varios años al
negocio de la construcción, experiencia que moldeó su visión pragmática de la gestión
pública y su enfoque en “hacer obras” como sinónimo de resultados.
Su carrera política comenzó en la década de 1990 en la Alcaldía del Distrito Central,
donde se desempeñó como asistente administrativo. Con el tiempo, su perfil técnico y
operativo le permitió escalar posiciones dentro del Partido Nacional. En 2010 fue electo
diputado al Congreso Nacional y posteriormente asumió la dirección del Fondo
Hondureño de Inversión Social (FHIS), desde donde coordinó proyectos de
infraestructura básica y desarrollo comunitario a nivel nacional.
El punto de mayor visibilidad de su trayectoria llegó con su elección como alcalde de
Tegucigalpa, cargo que ocupó durante dos períodos consecutivos entre 2014 y 2022. Su
gestión municipal estuvo marcada por un ambicioso programa de infraestructura vial
que transformó la movilidad de la capital, con la construcción de túneles, puentes, pasos
a desnivel y bulevares. Este estilo de gestión le valió el apodo de “Papi a la Orden”,
convertido luego en una marca política que proyecta cercanía, disponibilidad y
ejecución.
En 2021 fue candidato presidencial del Partido Nacional, elección en la que obtuvo el
segundo lugar, siendo superado por Xiomara Castro. Cuatro años después, volvió a
competir por la Presidencia y fue declarado presidente electo el 24 de diciembre de
2025, tras un proceso electoral prolongad. El presidnete Asfura superó por un estrecho
margen al candidato Salvador Nasralla.
A nivel internacional, el presidente Asfura ha manifestado su intención de fortalecer la
relación estratégica con Estados Unidos, reforzar la cercanía con Israel y marcar
distancia de gobiernos como el de Venezuela.
Su plan de gobierno, denominado “Juntos Vamos a Estar Bien 2026–2030”, también
conocido como “Visión 5 Estrellas”, tiene como eje central la reactivación económica y
la generación de empleo. Propone atraer inversión extranjera mediante seguridad
jurídica y simplificación de trámites, impulsar alianzas público-privadas en
infraestructura y turismo, fortalecer a las micro, pequeñas y medianas empresas, y
convertir al sector agropecuario en uno de los motores del crecimiento nacional.
En materia de seguridad, plantea una política del fortalecimiento de la Policía Nacional
y las Fuerzas Armadas, la incorporación de tecnología avanzada para combatir el
narcotráfico y el crimen organizado, y la reactivación de la extradición.
En el ámbito social, Asfura ha definido la educación y la salud como eslabones
inseparables del desarrollo. Promete modernizar hospitales, ampliar la educación
técnica y digital, y ejecutar un ambicioso plan de vivienda. La descentralización del
desarrollo hacia los 298 municipios del país es otro de los compromisos reiterados de su
administración.
La toma de posesión de Nasry Asfura se realiza el 27 de enero de 2026 en el Congreso
Nacional, en una ceremonia descrita como simbólica y austera, en contraste con eventos
multitudinarios del pasado. El gesto busca enviar un mensaje de sobriedad y
responsabilidad en un contexto económico y social complejo.
Con un estilo directo, enfoque en la obra pública y un discurso centrado en resultados,
Nasry “Tito” Asfura inicia su mandato con el reto histórico de gobernar un país
dividido, recuperar la confianza institucional y traducir su promesa de gestión ejecutiva
en estabilidad, crecimiento y cohesión nacional.

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