Este proceso permitirá que el laboratorio evolucione hacia un servicio integral, incorporando análisis químicos avanzados que se suman a los estudios físicos ya existentes, brindando a los productores información clave sobre la fertilidad, composición y necesidades reales de sus suelos.
María Cristina Rivera, jefa del Departamento de Desarrollo de Tecnologías de la Dirección de Riego y Drenaje, destacó que en los próximos meses el laboratorio ofrecerá estudios más completos que permitirán a los productores conocer a profundidad el estado de sus suelos y optimizar sus prácticas agrícolas.
Rivera destacó que “esta modernización no solo representa una mejora en infraestructura, sino un cambio profundo en la forma de producir, orientado a decisiones basadas en evidencia técnica que incrementan la eficiencia y la rentabilidad en el campo”.
El fortalecimiento del laboratorio cuenta con el respaldo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Organismo Internacional de Energía Atómica, organismos que han contribuido con equipamiento especializado y capacitación técnica, consolidando una alianza internacional clave para el desarrollo agrícola del país.
Los laboratorios de suelos representan una herramienta esencial para la producción agrícola moderna, ya que permiten convertir información técnica en decisiones concretas en el campo. A través de estos análisis, los productores pueden identificar con precisión los nutrientes disponibles, detectar deficiencias y evitar el uso excesivo de fertilizantes, lo que se traduce en mayores rendimientos y una reducción significativa de costos.
Asimismo, estos estudios contribuyen a un uso más eficiente del agua, fortalecen la sostenibilidad ambiental al disminuir la degradación del suelo y permiten a los agricultores adaptarse mejor a los desafíos del cambio climático, al contar con información confiable para planificar sus cultivos.
En este contexto, la modernización del laboratorio de Comayagua marca un antes y un después para los productores hondureños, quienes ahora tendrán acceso a herramientas científicas que les permitirán producir más, con mayor eficiencia y menor impacto ambiental.
Con esta iniciativa del gobierno , la SAG reafirma su compromiso de impulsar una agricultura moderna, resiliente y competitiva, donde el conocimiento del suelo se convierte en la base del desarrollo productivo nacional.




